visual thinking open space 2017
La discusión en los 16 grupos de trabajo giró en torno a 12 temas:
  • Relación Servicios Sociales de Base y Centros educativos.
  • Coordinación entre los responsables de atención al y a la menor.
  • Alternativas de ocio y Tiempo libre.
  • Identidad de barrio.
  • Euskaraz Zorrotzan.
  • Convivencia intercultural.
  • Matriculación del alumnado en la oferta educativa pública del barrio.
  • Tratamiento al alumnado con necesidades educativas especiales.
  • Estrategias para motivar al alumnado.
  • Euskara Hezkuntza Zentroetan.
  • Vinculación familia-escuela-barrio.
Son numerosas las propuestas de acción recogidas tras la reflexión, contraste y puesta en común de los diferentes grupos de trabajo. Todas ellas se recopilan en el anexo de este documento para su posterior análisis y estudio de cara a que puedan ir incorporándose en el desarrollo del proyecto. Se han producido a lo largo del tiempo diferentes encuentros entre los agentes sociales con la finalidad de analizar la situación de los centros educativos públicos en el barrio y la de la infancia y adolescencia. Las conclusiones de estos análisis se han puesto a disposición de la Comisión Técnica coincidiendo en gran medida con la temática y las propuestas recogidas en este documento.

Cada una de las conclusiones que se presentan a continuación recogen las aportaciones de los distintos grupos y se han contextualizado dentro un marco más amplio, que intenta interpretar y dar sentido al hecho educativo y social en la actualidad.
  • Al analizar las propuestas y las conclusiones del Open Space nos damos cuenta de que nos encontramos con los mismos grandes temas que ocupan y preocupan a la sociedad en relación, por un lado, a la escuela inclusiva y por otro al desarrollo comunitario. Si bien es cierto que hay referencias a situaciones particulares que caracterizan de manera singular lo que ocurre en el barrio en relación a esos grandes bloques temáticos.

    La primera conclusión, por tanto, tiene que ver con esta circunstancia. No nos enfrentamos a situaciones totalmente nuevas o desconocidas. Esto tiene sus ventajas puesto que no estamos solos en el planteamiento de las soluciones y ya hay experiencias en otros lugares que tratan de responder con cierto grado de optimismo a las situaciones que se han planteado en los grupos de trabajo del día 3 de mayo. Pero también tiene sus riesgos, como el de caer en la tentación de pensar que por no estar ante un hecho insólito nos veamos abocados al desánimo o a la autocomplacencia. Afortunadamente, los pasos dados en Zorrotza con la implicación de agentes sociales y representantes políticos al frente de instituciones tan importantes en el abordaje de las necesidades socioeducativas como son el Ayuntamiento de Bilbao y el Gobierno Vasco, conjuntamente con la Coordinadora de Asociaciones del Barrio, AMPAs, equipos directivos y profesorado de los centros educativos públicos y el resto de entidades que conforman la Comisión Técnica, nos sitúan en ventaja respecto de otras experiencias. Se está trabajando de abajo arriba, de dentro afuera y de afuera adentro en un proceso interdisciplinar e interinstitucional de activación y participación para definir un proyecto de escuela inclusiva.
  • Las propuestas de actuación aluden a la necesidad de impulsar procesos de innovación y repensar la organización de la oferta educativa como consecuencia de la necesaria transformación y actualización del sistema educativo a las exigencias cambiantes de la sociedad del siglo XXI. Existe una enorme preocupación en el barrio de Zorrotza por la situación actual y el futuro de la oferta educativa pública. Esta es reivindicada desde la comunidad como el mejor recurso posible frente a las familias que optan por matricular a sus hijos e hijas en centros educativos fuera del barrio. Lo que está en juego en este sentido es la definición de una escuela pública inclusiva partiendo del compromiso con una visión amplia de la educación escolar, entendiendo los centros educativos como parte integral de la comunidad, asumiendo la idea de que la escuela aislada del resto de la comunidad no puede satisfacer los objetivos educativos y sociales que demanda la educación y la sociedad inclusiva. De este modo, el proyecto se concibe como un proceso vinculado al Desarrollo Comunitario que pretende, en última instancia, mejorar los centros educativos y la comunidad tejiendo espacios de encuentro, participación y decisión equitativos y con capacidad de transformación.
  • Al mismo tiempo se ve la necesidad de una renovación y puesta al día de metodologías que faciliten la inclusión, la motivación del alumnado y el desarrollo de las competencias mediante el diseño de un proyecto educativo compartido entre los diferentes centros y niveles. Un reto para los nuevos equipos directivos que se conformarán en los próximos cursos.
  • Innovación pedagógica vinculada a la formación del profesorado en una doble vertiente: cuidando a la persona al dotarla de herramientas para afrontar las demandas de la escuela inclusiva y dotándola de recursos inspirados en las escuelas creativas, metodologías eficaces, el aprendizaje basado en proyectos…
  • Lo que está ocurriendo en el ámbito comunitario influye directamente en la educación. Preocupa la desmovilización de la ciudadanía y consecuencia de esa falta de compromiso activo en forma de militancia o participación activa (p.e. a través del voluntariado) está en riesgo la continuidad de las estructuras tradicionales de participación (asociacionismo, militancia cívico política, compromiso social y ciudadanía activa). Hay que tener en cuenta el importante papel que el movimiento vecinal y asociativo ha jugado en la construcción identitaria e incluso en la transformación física y social del barrio. Aunque no se haga explícitamente, el debilitamiento del tejido social del barrio, la “desactivación” ciudadana, que tampoco son ajenas a la realidad del contexto social amplio como decíamos anteriormente, preocupan profundamente. Esta preocupación se plasma en propuestas concretas a trabajar con los niños y las niñas dentro y fuera del recinto escolar ligadas a la educación en valores, a la convivencia, a promover la participación activa y comprometida en las estructuras de tiempo libre educativo del barrio. Por poner algunos ejemplos concretos.
  • La familia, estructura tradicional básica de soporte y cuidado ha experimentado cambios significativos en las últimas décadas. Una visión nostálgica preferiría ver la familia como esa entidad inmutable, invariable, como si fuera el seguro por excelencia de nuestra certidumbre. Ahora bien, una paradoja recorre a la familia: sigue transformando la casa en hogar, pero es un hogar transformado.

    Tenemos una tipología radicalmente nueva de familias: hay más hogares monomarentales, más parejas de hecho, más del mismo sexo, más parejas de doble ingreso, más familias inmigrantes y muchas familias transnacionales.

    Las familias se han democratizado, lo que lleva a una mayor igualdad entre padres madres e hijos hijas; entre los componentes de la pareja.

    El papel de las familias sigue siendo fundamental tanto desde el punto de vista de la socialización como desde la perspectiva del cuidado. Es criticado, pero es la institución más valorada.

    El cambio en la familia revela una transformación cultural inusitada y sin parangón en la historia. Constatamos que la fecundidad ha caído enormemente, además, el número de divorcios ha aumentado. La autoridad de padres y madres se debilita. La reducción del tamaño de las familias es un hecho, así como el retraso de la edad de la maternidad, que tienen que ver con el retardo en la inserción y consolidación laboral de la juventud, lo que lleva al retraso de su independencia residencial y de la formación familiar. A las parejas en las que ambos tienen un empleo, les resulta muy difícil conciliar el cuidado de hijas e hijos con el trabajo. Asistimos a la consolidación de familias de dos ingresos y a la constitución de familias multiculturales. Además de la diversidad cultural, también se aceptan con creciente normalidad las uniones entre personas del mismo sexo. Persisten las dificultades para la conciliación del trabajo y de los tiempos familiar y personal. Persiste igualmente la asimetría entre los componentes de la pareja en la realización de las tareas domésticas y de cuidados, tanto de menores como de personas dependientes.

    En definitiva, la familia se ha democratizado, se ha vuelto más inestable, y lo que ha ganado en libertad lo ha perdido en seguridad.

    En este contexto, se llama la atención sobre la necesidad de impulsar una formación de padres y madres en los procesos de crianza que promuevan la autonomía de los niños, niñas y adolescentes.
  • Las AMPAs reclaman un papel más activo en la acción educativa. Forman parte del entramado comunitario y al mismo tiempo ocupan un papel referente en las comunidades educativas. Sin embargo este papel se va debilitando progresivamente de la mano de un desinterés creciente por parte de las familias en su sostén y en la participación en las estructuras de gestión. Parece necesario revisar y actualizar, fortalecer e impulsar las AMPAs dentro del modelo de escuela inclusiva.
  • Oculta tras las quejas y demandas concretas formuladas desde el aquí y ahora parece esconderse una realidad que representa preocupaciones menos conscientes, pero de gran calado, que ponen en cuestión las tres estructuras (escuela, familia y comunidad). Es probable, que, apoyándose entre sí, integrando las tres miradas, pudiéramos retomar un camino que nos conduzca a una visión ciertamente utópica, pero necesaria, del barrio como espacio para la convivencia.
  • La preocupación por el uso normalizado y por prestigiar el Euskera en los centros y más allá del ámbito académico se hace presente también en las conclusiones del Open Space. Se explicita la necesidad de que los tres centros impulsen el logro de las competencias comunicativas en euskera y trabajen de manera coordinada. También que el euskera tenga su lugar en el ámbito familiar, en las actividades de tiempo libre, en el deporte…
  • 10ª

    En Zorrotza se constata un acuerdo ilusionante entre diferentes instituciones y colectivos sociales para impulsar de manera proactiva un proceso que surge de abajo arriba y se expande de dentro afuera, protagonizado en primera persona, participado y participativo, abierto y en clave propositiva. Aunque también se observan quejas y apelaciones al “ente superior”, en clave institucional, que con sus medios puede resolvernos los problemas. Esta visión se basa en la acción de unas estructuras, ya superadas, de omnipotencia de la responsabilidad pública y de un movimiento ciudadano necesario, pero con estructuras también agotadas.

    Esta visión de lo que ocurre en el ámbito comunitario, junto con otras cuestiones ligadas a las consecuencias de la crisis en la que estamos inmersos, sobrevuela muchos de los debates, aunque no se quiera poner el acento en ella. Tomar conciencia de esta realidad reparte los pesos de la responsabilidad, que de otra forma parecieran recaer más del lado de la escuela que de la comunidad o la familia. Un cierto equilibrio en este sentido ayudaría a alinear visiones y a compartir escenarios posibles de avance y mejora.
  • 11ª

    Atendiendo a la contextualización inicial, parece necesario contemplar una serie de procesos de cambio hacia dentro y entre los diferentes agentes protagonistas de Zorrotza 2017-2022:
    • Procesos de revisión y redefinición de acciones, roles y estrategias intra centros educativos sin perder de vista la oportunidad de generar un proyecto compartido y coordinado entre los cuatro centros públicos en el marco de la escuela inclusiva.
    • Procesos paralelos intra AMPAs e inter AMPAs cruzados y coordinados con los procesos anteriores, donde se revisen y actualicen el fortalecimiento de las estructuras organizativas y las acciones encaminadas a garantizar la implicación de las familias a lo largo de todo el proceso educativo y el apoyo al profesorado en el desarrollo de su tarea.
    • Procesos de desarrollo comunitario, de fortalecimiento de las asociaciones, de formulación de un proyecto de barrio, de fomento de la acción voluntaria y la participación en clave de ciudadanía activa que permitan desarrollar procesos de educación no formal e informal que complementen y fortalezcan los procesos de educación formal.
    • Implementación de figuras dentro de los centros educativos especializadas en la intervención comunitaria; en la coordinación y gestión de medidas para atender al alumnado más vulnerable en colaboración con los servicios públicos y privados con responsabilidad en la atención a la infancia; en la formación de las familias para que adquieran competencias en la crianza y en la autonomía de los niños, niñas y adolescentes; en la orientación, formación y soporte del profesorado para abordar situaciones que les desbordan dentro del aula y para las que no están preparados (alumnado desmotivado, disruptivo, que sufre acoso entre iguales o es víctima de abusos, maltrato o negligencia, entre otras).
  • 12ª

    Las conclusiones apuntan a una serie de acciones posibles. Unas más viables en el corto plazo que otras, pero que necesariamente hay que articular en forma de proyecto o estrategia porque además del qué, es necesario pensar y diseñar los para qué, los cómo, los con qué, con quién y cuánto puede costar evitando caer en mero activismo al margen de un marco o modelo que las ordene y dirija hacia las metas que lo inspiran.
  • 13ª

    Nos hemos reunido 90 personas para hablar sobre lo que más nos preocupa y para tratar de avanzar en lo que es posible hacer desde el principio de realidad. Siendo conscientes también de que nos enfrentamos a problemas estructurales que podrían exigir:
    • de las instituciones: medidas y recursos extraordinarios; marcos legales y administrativos que posibiliten la innovación.
    • de las familias: compromiso y participación activa a lo largo de todo el proceso educativo, apoyando al profesorado y asumiendo la parte que les toca de responsabilidad en la educación de sus hijos e hijas;
    • de los centros educativos, equipos directivos y profesorado: una revisión innovadora del modelo educativo que les acerque al paradigma de la escuela inclusiva tal y como la describiremos a continuación. Al mismo tiempo, una transformación de sus estructuras organizativas buscando un proyecto educativo compartido que dé coherencia al itinerario formativo, visibilizando la escuela pública y poniéndola en valor para que resulte una alternativa apetecible a las familias con hijos e hijas en edad de escolarización;
    • y de las instituciones y entidades con responsabilidad en la atención a la infancia y la adolescencia: una mayor coordinación, buscando sinergias que faciliten un mejor aprovechamiento de los recursos ya existentes potenciando su eficiencia y eficacia.

El proyecto


El proceso continúa y en unas semanas tendremos un primer documento concretando líneas estratégicas que orienten el desarrollo del Proyecto Socioeducativo Zorrotza 2017-2022.